01Aislamiento entre clientes
Las configuraciones, credenciales y mapas de red de los clientes se guardaban en hojas de cálculo compartidas y en una única instancia NMS sin separación por cliente. Un ingeniero júnior envió por error las reglas de firewall de un cliente al equipo de otro, un incidente que estuvo a punto de costarle al MSP un contrato importante.
02Crecer más allá de 100 clientes
Con 100 clientes, el equipo de operaciones de 12 personas estaba al límite. Cada nuevo cliente añadía complejidad a unas herramientas ya fragmentadas: portales de acceso separados, paneles de supervisión distintos, actualizaciones manuales del inventario. El crecimiento se frenaba porque cada alta tardaba de 3 a 5 días.
03Carga de los informes de SLA
Los informes mensuales de SLA se elaboraban a mano con datos de 5 herramientas distintas. Cada informe llevaba de 2 a 3 horas por cliente, más de 300 horas al mes en total. Los informes solían llegar tarde, ser incoherentes y carecer de pruebas de los cambios de configuración.
04Riesgo en la gestión de credenciales
Las credenciales de los equipos de todos los clientes se guardaban en un gestor de contraseñas compartido sin control de acceso por cliente. Todos los ingenieros tenían acceso a todas las credenciales, lo que suponía a la vez un riesgo de seguridad y un problema de cumplimiento para los clientes de sectores regulados.