01Escala sin control
3.200 equipos gestionados por 8 ingenieros de red con un mosaico de herramientas: hojas de Excel, scripts caseros y RANCID, que solo cubría una parte de la red. Sin vista centralizada, sin inventario unificado. Las configuraciones se desviaban en silencio entre segmentos sin que nadie lo notara hasta que algo fallaba.
02Cambios de alto riesgo en una red en producción
Cada cambio en la red de tránsito podía afectar a miles de abonados. No había posibilidad de ensayo previo ni rollback automatizado. Cuando un cambio provocaba un incidente, el tiempo medio de resolución era de 2 horas y 40 minutos. El equipo avanzaba a ciegas cada vez que se abría una ventana de mantenimiento.
03Cumplimiento NIS2 como operador crítico
Clasificada como operador de importancia vital, la empresa afrontaba estrictas obligaciones NIS2: trazabilidad completa de las modificaciones en toda la infraestructura crítica, detección de cambios no autorizados y capacidad de restauración rápida. Ninguna de las herramientas existentes cubría estos requisitos, y el equipo de cumplimiento no disponía de pruebas automatizadas que presentar.
04Despliegues masivos de CPE paralizados
Desplegar nuevas plantillas de servicio en el parque de CPE era una pesadilla manual. Activar IPv6 o actualizar las plantillas de QoS en más de 800 CPE obligaba a intervenir en cada equipo uno por uno. Una de estas campañas llevó 3 semanas de ingeniería, sin red de seguridad si un equipo rechazaba la configuración.